San Luis, Tertulias de la Aldea

INFORMALISMO

Por José Villegas

El Informalismo es un movimiento artístico que abarca todas las tendencias abstractas y gestuales que se desarrollaron en Francia, España e Italia durante la segunda posguerra mundial, en paralelo con el expresionismo abstracto estadounidense. El movimiento fue bautizado por Juan Eduardo Cirlot, quien fue su principal ideólogo. Dentro de él se distinguen diferentes corrientes, como la abstracción lírica, la pintura matérica, la Nueva escuela de París, el tachismo, el espacialismo o el art brut.

El crítico de arte francés Michel Tapié acuñó el término arte otro (art autre) en el libro homónimo, de 1952, sobre el arte abstracto no geométrico. En el siglo XXl, este estilo ha dado la creación del Nuevo Informalismo en Chevry ll, en Gif-sur- Yvette, Francia. Carlos Sánchez Vacca ha sido quizá el primer artista (década del ´50 en adelante) que comienza a experimentar con diferentes emulsiones, esmaltes y técnicas reñidas con la tradición pictórica y se incorpora de lleno a la abstracción informalista de la época. En esa línea Sánchez Vacca incluye ramas y esmalte que transforma el espacio pictórico en un objeto métrico tridimensional que individualiza su búsqueda y le otorga su particular sello.

Surgen las huellas de la manipulación táctil en la organización poética de los elementos que configuran la perturbadora imagen del arte otro, esa inmersión profunda en lo indeterminado y germinal, al decir de J. E. Cirlot.

Es precisamente dentro de este período abstracto donde Sánchez Vacca adquiere (en pinturas de gran dimensión) un grado de excelencia y concentración vital que le permiten alcanzar una dimensión artística de nivel internacional.

Sánchez Vacca es la figura central alrededor del cual se constituye el grupo Arte de Hoy -silencioso movimiento de transformación artística- que inspirado en su figura carismática influía nuestra evolución pictórica. Su personalidad, su apasionada pintura, y su sentido del arte como fuerza creadora independiente transparentaban su libertad interior y su lucidez intelectual expresadas en un discurso plástico obsesivamente sostenido a través de todos estos años por encima de modas pasajeras y vientos chorrilleros. (Por Dalmiro Sirabo Adaro).

El pintor puntano Alberto Rodríguez Saá ha penetrado profundamente en esta poética de lo informal, (década del ´80 en adelante), desarrollando una obra en la que las calidades táctiles de la materia pictórica, a veces delicadas y a veces laceradas, evocan en el espectador imágenes cargadas de una intensa significación.

El artista revela así los insospechados recursos de la materia, sabiendo sacar partido de esta, utilizando en muchas oportunidades el collage y la consistencia, espesor y dureza de la pintura e ingredientes que le ha añadido, mostrando que la materia basta, eventualmente, para calificar la forma, el espacio y la luz. Algunas de sus imágenes son monocromas, desnudas, erizadas de relieves, de donde emana una emoción primaria, grávida de poesía. El pintor ha realizado numerosas exposiciones dentro y fuera del país como los casos de Estados Unidos, Alemania y Francia.

Palabras del artista: “Estoy aprendiendo a obedecer mis impulsos, a escuchar esos deseos que me exigen que pinte. Es cuando busco que las situaciones objetivas se conviertan en formas simples, conectadas con mi sentimiento más puro. Así logro salirme de la sociedad exigida por el trabajo, por las reglas de convivencias tan rígidas y tan crueles. Consigo ver todo desde mi experiencia pero dando un paso al costado y no atravesado por las urgencias cotidianas y mezquinas”.

Fuente: José Villegas, texto resumen tomado de Sánchez Vacca, Carlos. “La Pintura y la Escultura en San Luis” San Luis: Payné, 2007.) Imágenes: Carlos Sánchez Vacca “Obra del autor con detalle (fines de los ´90)”; Alberto Rodríguez Saá “Xilium, otoño del 4.049 con algunas señales del pasado”.)

“Arroyo de las Higueritas”, Luján. Pintura de Sánchez Vacca.