La Aldea y el Mundo

Para evitar la fatiga

Agustina Bordigoni

Carlos decide sentarse a la mesa y agarrar el cuaderno rojo que acostumbra a usar los domingos. La lista es amplia y dice más o menos lo siguiente:

“Lunes- Desayuno: yogurt descremado y jugo de durazno. Almuerzo: carne de cerdo con puré, calentada en microondas. Merienda: café con leche y una tostada con mermelada (la misma será de ciruela). Al salir de casa: zapatillas rojas, medias blancas, pantalón de trabajo, camisa azul. Al subir al colectivo, pagar con un billete de 50, debidamente dispuesto en la mesa de luz, de manera de no tener que esperar el vuelto. Sentarse en el asiento del final, rincón izquierdo, al lado de la ventanilla, que es por donde el sol asoma durante el trayecto y a esa hora de la mañana (cabe recordar, en el colectivo que pasa por la puerta de casa a las 8.30).

Bajar en la parada ubicada en Belgrano y Constitución. En la zona, poco concurrida, se evita decidir si saludar a los medio conocidos o agachar la cabeza para seguir el camino rápido. Comprar, en la panadería de esa cuadra, el pan para las tostadas que se consumirán durante la semana (ver cronograma de días martes, miércoles, jueves y sábado).

Al llegar a casa tomar el equipo de gimnasia negro, remera gris y campera (el clima previsto para el lunes no supera los 15 grados) y salir, caminando, rumbo al gimnasio. Hoy trabajaremos la zona abdominal: 50 ejercicios de cada tipo.

Volver a casa por la cuadra que queda frente al gimnasio, para poder detenerme a comprar una masa de tarta (ver menú de la próxima semana). 

Al llegar a casa, bañarse con agua tibia, cenar lo que quedó de la comida prevista para el mediodía (calentar en microondas), usar el pijama azul, tomar el libro de Adolfo Bioy Casares que se llama “La invención de Morel” y leer a partir de la página 50. En la heladera está guardada la taza con leche que dice “Lunes”. Si el clima no supera los 15 grados calentarla en microondas, de lo contrario beberla fría.

Una vez finalizada la página 65, cerrar el libro y mirar una película o serie, a elección de la plataforma”.

Uno por uno, el cuaderno de Carlos va relatando, como si fuera una orden, lo que hará, comerá y caminos que recorrerá durante el día. De lunes a sábado, ya que el domingo se usa para planificación y la comida es libre. Para cada día hay anexos en caso de que llueva, el menú no se consiga, el clima cambie de manera imprevista o el gimnasio o el trabajo cierren, por ejemplo en caso de ser feriado.

Una vez tomada la decisión de diagramar las actividades diarias, Carlos piensa que evitará tomar varias de las 35.000 decisiones que, se calcula, una persona toma al día: qué ponerse, cómo viajar, qué comer, entre muchos otros etcéteras.

Sin embargo, al obviar que está tomando decisiones para el resto de la semana y de manera concentrada, Carlos resintió su salud. Un terrible dolor de cabeza lo llevó (lamentablemente) a tomar la decisión de consultar a un doctor:

-Usted tiene problemas con sus lóbulos frontales. Le recomiendo que busque un neuropsicólogo especialista en estos asuntos, ya que no tienen una motivación física.

-¿Podría pasarme el nombre, dirección y teléfono de alguno?, preguntó apresuradamente Carlos, para evitarse tener que tomar una decisión.

Al salir del doctor tuvo que volver a casa para modificar la rutina del día siguiente. Esto de ir a los médicos le había trastocado las decisiones ya tomadas. El diagnóstico de la neuropsicóloga fue contundente: “Usted sufre de fatiga de decisión”. En la receta le recomendó reposo, unos calmantes y, de ver televisión, nada de zapping: que solamente use Amazon o Netflix.

Las  plataformas de streaming, en su constante búsqueda por no perder seguidores, identificaron que muchas personas como Carlos llegan a sus casas agotadas de tomar tantas decisiones. Por eso, y tras haber estudiado el tema,  están desarrollando diferentes alternativas para que los contenidos sean reproducidos de manera aleatoria, basándose en nuestras preferencias.

Carlos agarra el control remoto y hace click en empezar. Mientras mira lo que la televisión eligió para él, se queda dormido. “La invención de Morel” deberá esperar hasta la próxima semana para avanzar más allá de la página 65.