Reportajes

Oscar Francisco Aguilar-12/09/2021

Mi nombre es Oscar Francisco Aguilar, tengo 52 años y nací en Villa Mercedes en el Hospital “San Roque”, donde actualmente está la Facultad. Mi madre se llama Ana María Martín y mi padre Francisco Aguilar, ambos oriundos de esa ciudad. Soy el mayor de mis hermanos, que se llaman Rubén y Luis. Estoy casado con Susana Medero y tengo 3 hijos: Camila, Iván y Martín.

Mi niñez fue muy buena, me crie en el campo. Mis entretenimientos en ese momento eran jugar a la pelota -en tiempos donde hacíamos pelotas de trapo-, correr carreras de caballos, la rayuela, las bochas, y bañarnos en el tanque. Tengo hermosos e inolvidables recuerdos de mi niñez.

La primaria la realicé en la escuela N°200, “Las Caldenadas”, que es una escuela de Fraga, y después en la escuela de Nueva Escocia: para llegar a estas instituciones me trasladaba a caballo con mis hermanos. La secundaria la realicé en la ENET N° 1, hasta cuarto término.

Siempre me gustó el fútbol en general, ya sea como un deporte de práctica o como un simple aficionado, me gusta ver cómo los niños se van formando en este deporte, ver la importancia que representa un club para la comunidad, ya sea en la formación, en la contención, en los valores que inculcan en los niños, en los jóvenes, que los lleva a tomar responsabilidades y encontrar en ellos el amor por el club… Por esa razón (y por otras) me dediqué, desde mi humilde lugar, a colaborar y a prestar en todo para el club Sportivo Mercedes.

Actualmente me desempeño como dirigente del club Sportivo Mercedes. Comencé hace ya varios años como delegado del infantil y ahora mi rol es ser dirigente y estar a cargo de todo el fútbol. Ser dirigente no es una tarea fácil, sobre todo por los tiempos que estamos atravesando, pero tratamos en lo posible de hacer todo lo que esté a nuestro alcance, por los socios, por los hinchas, y sobre todo por el club. También hace 34 años que soy empleado en una estación de servicio.

Mi incorporación al club me hizo ver la importancia más allá de cómo lo viví a lo largo de los años como hincha de esos bellos colores, eso me marcó y me seguirá marcando, calculo yo, ya que en el presente contamos con un club modelo, totalmente remodelado, con instalaciones que están a la altura, y eso es bueno para el barrio, para la ciudad y para toda la provincia.

El Club Sportivo Mercedes es un club con mucha historia y se merece siempre estar entre los mejores.

Si tuviera que definirme a mí mismo, sería como una persona a la que le gusta brindarse de lleno para quien lo necesite y, por supuesto, que esté a mi alcance. Me considero con un corazón grande y me gusta colaborar, ayudar, sentirme útil.

Sin duda mi familia y mis hijos son quienes concentran todas mis emociones. Mi pasión es trabajar para el bien común, me satisface cuando las cosas se hacen bien y eso se multiplica en buenas acciones. Mis enojos siempre están relacionados con las injusticias que se reflejan en todos los aspectos de la vida.

Me gusta escuchar música, ya sea en mi casa, en el auto, o presenciar eventos. Mi música preferida es el folklore y también el cuarteto, dos géneros bien populares. No soy de leer mucho, salvo los portales de noticias y las redes sociales.

En mis tiempos libres me gusta disfrutar con mi familia, con mis amigos, de vez en cuando tocar la guitarra con mis hijos, momentos que por cierto disfruto al máximo y con mucho orgullo, también me gusta viajar siempre que se pueda.

Mis padres siempre han sido un ejemplo para mí, y en todo sentido, entre tantas enseñanzas que nos dejaron sobre la vida, tanto a mí como a mis hermanos… Y nos las seguirán dejando con consejos permanentes para que estemos bien, considero como máxima que siempre, adonde quiera que vaya, lo haga con respeto. También es importante para mí el valor de la palabra.

La amistad ocupa un lugar muy importante en mi vida, he cosechado muchos amigos tanto en el trabajo como en el fútbol. Compartir un asado, un café o un mate con amigos es impagable. La amistad siempre será en las buenas y en las malas.San Luis es todo, donde nací y donde (si pudiera) elegiría volver a nacer. Tenemos de todo, qué más se podría pedir. A veces no se sabe valorar lo que tenemos en esta provincia. Son feas las comparaciones, pero hay que aprender de aquellos que visitan nuestra provincia y se quedan asombrados y encantados, eso tiene un valor importantísimo.