Expresiones de la Aldea

Llevá Tu Mente Al Límite

Plan 4 

Llevá Tu Mente Al Límite, 2017 

Hardcore  

Llevá tu mente al límite 
No es mi misión sermonearte ni reprimirte 
No soy perfecto, apenas puedo conmigo mismo
Hoy vengo a hablarte de frente y de corazón
Yo sé que buscaste para tu alma un alivio 
Todos dicen a donde ir pero a nadie querés seguir
Tu hambre de superación es lo que te va a guiar en esta lucha 
 
Llevá tu mente al límite 
Solo vos podés aprender y comprender que no todo es lo que ves
El encantador de serpientes clava su mirada cruel
Discursos, disfraces, intentarán confundirte
Emprende tu viaje sabiendo a lo que te enfrentarás 
 
Llevá tu mente al límite 
Solo vos podés vencer a tus temores y fantasmas
Debés fortalecerte y enfrentarlos ya 
Sabés bien hacia donde ir porque a nadie vas a seguir, seguir
No compres la desilusión de los que te mentirán
Ya no hay excusas, llevá tu mente al límite 
 
Solo vos podés vencer tus temores y fantasmas
No pueden doblegarte ni ensuciarte 
 

Por Polaco Altavilla

“Siempre damos un show fuerte: no nos van a ver regulando. Es un show agresivo, con mucho huevo y mucha entrega, eso hace que la banda tenga éxito y la gente lo sabe”, contaba “Knario” Compiano en uno de sus regresos a la provincia. “Lo que tiene Plan 4 de diferente es una entrega física muy fuerte, pasan los años y se va haciendo más difícil… pero quédense tranquilos que estamos muy bien y siempre damos un show muy, muy poderoso ¡con eso no se transa nunca!”, anticipaba con confianza el cantante, de aquella presentación en Barmone, el recordado escenario del bar sobre el Principado Lafinur. 

Basados en un tridente sónico que comprende temas enérgicos, violentos y melodías con gancho de coro festivo, Plan 4 editó 5 discos de estudio, 2 DVD y 2 EP y está formado por Javier “Knario” Compiano en voz, el guitarrista Pehuén Berdún y la base rítmica de Gonxxxalo Espejo (batería) y Matías Solo (bajo) desde 2003, tras la separación de Raíz. 

Además de gritos guturales a través del micrófono, Compiano también escucha: dicta clases de canto. “Hace 10 años preparo cantantes que hacen voces extremas, que normalmente ‘se rompen’ o ‘se quedan sin nafta’, les enseño la técnica y qué tiene que hacer para no quedarse a mitad de camino”, explicó Knario de una faceta profesional diferente pero afín, ya que la enseñanza es retroactiva: así como enseña, él vuelve a practicar y a estar al día con su propia voz. “Es 100% así: no hay nada mejor que dar clases para mantenerse en forma y repasar los conceptos, los vas repasando y corrigiendo, te obliga a estar en forma y sí ¡está buenísimo!”. 

Knario comenzó en la escena cantando de manera autodidacta, basándose en los estilos de sus influencias. “Buscaba imitar a Max Cavalera (Sepultura), Chris Barnes (Cannibal Corpse), Glen Benton (Deicide), Lars Goran Petrov (Entombed), todos esos cantantes guturales. Después a Phil Anselmo (Pantera), obviamente, era lo más difícil hacer a Anselmo, y hay varios, mirá de los guturales, Mark “Barney” Greenway (Napalm Death), John Tardy (Obituary), Chuck Schuldiner (Death), todos esos cantantes me influenciaron mucho.

Los clásicos también, obvio: Ozzy Osbourne, Lemmy Kilmister (Motorhead), Bruce Dickinson (Iron Maiden). Como en mi rango vocal soy barítono grave, quería cantar las voces tenores, que la mayoría son tenores y me frustraba, entonces tenía que tener otro rango vocal”. 

Y así como hoy Knario asiste a sus estudiantes, en sus comienzos también tuvo una ayuda muy importante al empezar a cantar. “Me asesoraba mi vieja que es fonoaudióloga. Cuando empecé a cantar, en el ’92, era como que las voces guturales estaban en un periodo que era bastante nuevo, y nadie hablaba de técnica ni sabía si se podía hacer durante mucho tiempo.

Esas bandas tenían giras mundiales y demás, pero cualquier académico de la voz te iba a decir que eso estaba mal y no se podía hacer -por el esfuerzo vocal- y mi vieja me dijo que todo tiene que ver con la voz cantada que está presente. Y ella nada que ver, no hace voz cantada, trabaja con chicos con discapacidad”. 

“Hablo mucho con la gente, no soy de negarme, salvo que realmente tenga que irme. Soy de estar un rato más porque el músico de Heavy Metal o de Rock tiene presente que es fan de otras bandas, entonces también uno busca darle al fan lo que a uno le gustaría que le dé el ídolo”, comentaba Knario de su costumbre de saludar a los asistentes de sus conciertos, sacarse fotos y autografiar los productos en la mesa de merchandising. “Sé que no podés hablar con todos pero lo que me satisface es dar un show que salga bien, que la gente se vaya contenta, porque es más egoísta encerrarse en el placer de uno, de estar viviendo la foto arriba del escenario que estar concentrado en dar un show de calidad. Recuerdo que tocamos en un salón donde hacía un calor infernal y no sé hasta qué punto disfrutás cantar y aunque la gente está cantando, físicamente te mata ¡es muy cansador!” explicó el artista. “Está buenísimo pero en algún momento no das más, loco ¡porque hacía un calor y no tenés aire! y el placer pasa por terminar el show pero de haber hecho lo que tenías que hacer a pesar de las condiciones desfavorables”, aseguró feliz Knario, satisfecho con dar lo mejor -él y su grupo- a los fans.