Expresiones de la Aldea, Notas Centrales, San Luis, Tertulias de la Aldea

Semblanza de Juan Esteban Pedernera

Un Guerrero Puntano

Fue un hombre entregado a las causas en las que creyó profundamente, siempre lo guio el amor a su Patria

Por Hermann Ibach (*)

La formación del guerrero

Al pie del cerro El Morro se levanta el antiguo pueblo de San José del Morro. En ese pueblo nació en 1796, Juan Esteban Pedernera, quien con el pasar de los años se convertiría en un guerrero puntano de la Independencia, con proyección americana.

Pedernera formó parte de una de tantas generaciones de criollos que debieron enfrentar tiempos adversos. Fueron épocas difíciles donde los revolucionarios tuvieron que empuñar las armas para lograr la independencia absoluta de España desde 1810.

Cuenta Gez en “La Tradición puntana” (1910) que, en ciertos poblados como San José del Morro, se configuró un tipo de hombre acostumbrado al sacrificio templado por las circunstancias. Durante gran parte del siglo XIX, y por diversas razones, San Luis debió hacer frente al avance indígena y convivir en ciertas épocas con mayor intensidad, con los malones de los ranqueles. De esta manera, al lado del arado, del rodeo, o en lugares apartados debía el hombre e incluso la mujer, tener a mano un buen sable o una lanza para la defensa en caso de ataques indígenas. Esto explica en parte la formación de hombres que luego servirían con temple y bravura en campañas militares al servicio de la Independencia.

Pedernera creció en este ámbito. Acostumbrado a recorrer la imponente naturaleza circundante, marcada por el relieve serrano, pronto fue un gran jinete y se destacó entre sus pares.

La respuesta al llamado de la libertad

Cuando se organizó el Ejército de los Andes Libertador liderado por el Gral. José de San Martín, emprendió el viaje desde su tierra natal hasta el campamento de El Plumerillo y casi con 20 años cumplidos tomó parte del Cruce de los Andes y de la Campaña de Chile, participando en las batallas de Chacabuco, Cancha Rayada y Maipú, obteniendo distinciones por su actuación.

Luego de conquistada la Independencia de Chile, pasó al Perú en 1821, formando parte de la Expedición que acabaría con el último reducto español en América del Sur.

Su destacada actuación le deparó el reconocimiento, llegando a ser declarado “Héroe de Ica” por la valentía y destreza demostrada en la batalla de Ica. Continuó hasta el final de la campaña, que logró el objetivo de vencer definitivamente a los españoles, y luego de ser ascendido a Coronel, retornó a tierras argentinas.

Su experiencia y el respeto que infundía entre sus compañeros de armas lo llevaron a ocupar la jefatura de un regimiento en la Guerra contra Brasil en 1825. Más tarde puso su sable a disposición del Gral. José María Paz, otro guerrero de la Independencia, en el bando unitario luchando en sucesivos enfrentamientos hasta la caída de su jefe y el inicio de la etapa rosista.

A partir de dicha derrota, debió emigrar a Bolivia, participando en diversos conflictos en aquel país. Posteriormente sirvió junto a otro guerrero de la Independencia, Juan Lavalle. Lavalle había emprendido un nuevo intento por derrocar del poder al por entonces líder de la Confederación, Juan Manuel de Rosas. La empresa fracasó y en Jujuy Lavalle encontró su muerte. Es aquí donde se manifiestan admirablemente las cualidades del puntano.

Pedernera, junto a un puñado compañeros fieles, realizó un juramento solemne de salvar el cuerpo de su jefe, ya que si caía en manos del enemigo temían fuera profanado. Emprendió así una larga marcha hacia Bolivia.

Sostiene Gez que hay victorias aún en los infortunios. Aquí tenemos un ejemplo de ello, ya que a pesar de la persecución tenaz de la que fueron objeto, cargando el cadáver de su jefe, prevaleció el honor y el temple, antes que claudicar. Finalmente pudieron cruzar la frontera dando cumplimiento a su juramento, sepultando los restos de Lavalle en un lugar seguro y con los respetos que merecía el guerrero.

Retrato de Juan Esteban Pedernera (1796-1886),
presidente interino de Argentina.

Pedernera y la Organización Nacional

Luego de la Batalla de Caseros del 3 de febrero de 1852, Pedernera jugó un papel relevante en la nueva etapa que se iniciaba, convirtiéndose en un referente nacional y hombre confianza de Justo José de Urquiza.

En 1855 volvió a San Luis designado Jefe de Fronteras de Córdoba y San Luis. En pleno ejercicio de dicho cargo participó en la fundación del Fuerte Constitucional, que con el tiempo sería Villa Mercedes. Posteriormente se encontró ocupando puestos de mayor responsabilidad.

Su desempeño y prestigio lo llevaron en 1859 a ser electo gobernador de San Luis. Relata Carmen Guiñazú de Berrondo en su obra “El Búho de la tradición” (1924) que en cierta oportunidad se presentó ante el gobernador Pedernera, su secretario portando el sueldo correspondiente a su cargo. Antes de proseguir preguntó si todos los empleados habían recibido su pago, a lo cual el secretario responde que no todos lo habían recibido por falta de fondos. Entonces, alzando la vista y fijándola en el secretario, Pedernera le dijo: “Llévense ese dinero, y prevenga a quien corresponda que los sueldos de los empleados deben ser abonados en orden inverso a la importancia de los cargos”. (Guiñazú de Berrondo, 1924: 53). Citamos este ejemplo porque grafica claramente el tipo de persona que fue y el ejemplo de virtud que encarnó.

En el mismo año de 1859, Urquiza decidió volver a unir a la provincia de Buenos Aires a la Confederación Argentina. Los porteños se habían separado en 1852 rechazando la Constitución Nacional de 1853 sancionada en el Congreso Constituyente de Santa Fe para no perder la hegemonía que habían tenido hasta entonces.

Cuando Urquiza organizó el Ejército para enfrentar a Buenos Aires, quiso contar con el auxilio del ya Teniente General Pedernera, Gobernador de San Luis. Lo designó líder del ala izquierda del Ejército confederado que integraron los jinetes puntanos. Como relata Núñez (1980), Pedernera contribuyó decididamente al triunfo de Urquiza sobre los porteños en la Batalla de Cepeda el 23 de octubre de 1859.

A pesar de haberse firmado un acuerdo en San José de Flores, por el cual Buenos Aires se integraba a la Confederación y aceptaba proponer reformas a la Constitución, los conflictos no tardarían en estallar. Poco antes el prestigio alcanzado por Pedernera lo llevó a ocupar la Vicepresidencia de la Nación acompañando al nuevo presidente Santiago Derqui. Como vicepresidente encontramos a Pedernera, elegido por sus pares y respetado por sus enemigos.

En el año de 1861, Buenos Aires volvió a rebelarse, y esta vez el enfrentamiento se produjo en Pavón. Sin embargo, por aquellos misterios de la Historia, en pleno combate, donde participaron además de Pedernera, otros puntanos como Juan Saá, se produjo la defección de Urquiza y su ala del ejército, aprovechando los porteños la situación para revertir el curso de los hechos y lograr la victoria.

La crisis que desencadenó la derrota llevó a la renuncia de Derqui, cayendo la presidencia en Pedernera. Teniendo claro que el panorama no brindaba posibilidades, ya que Urquiza había abandonado la causa federal, y a fin de no derramar más sangre inútilmente, decidió convocar al Congreso a fin de que se resolviera la crisis política mediante el llamado a nuevas elecciones. Le cupo el triste deber de declarar caducos lo poderes de la Nación y presentar su renuncia.

Luego de haber dado su vida íntegramente a la causa de la Patria Grande, hasta sus últimos días, su vida se extinguió en 1886 a los 90 años de edad dejando en todas partes una hazaña para recordar.

Fue un hombre al cual no se le puede encontrar actos de deshonor ni cobardía. Entregado a las causas en las que creyó profundamente, siempre lo guió el amor a su Patria, lo que le valió el honor y la gloria que le tributaron amigos y enemigos. Exponente de la puntanidad, llevó las virtudes aprendidas en su pueblo natal y las desarrolló a lo largo de su vida en cada lugar donde le tocó actuar.

En su tumba reza el siguiente epitafio: Guerrero de la Independencia. Fundador de la libertad republicana de la América del Sud.

(*) Artículo gentileza de Historiadores de San Luis: https://www.facebook.com/Historiadores-de-San-Luis-101157691597551

Pedernera contribuyó al triunfo de Urquiza sobre los porteños en la Batalla de Cepeda, el 23 de octubre de 1859.