Expresiones de la Aldea, San Luis

Honestidad brutal

La tendencia que plantea la sinceridad en su máxima expresión aplicada desde las apps de citas. Apunta a no perder el tiempo, ni generar falsas expectativas

Gabriela Pereyra

Mucho tiempo ha pasado desde aquella bizarra publicidad sobre el canal argentino de programación pornográfica. En ella un spot exponía a un señor en una camioneta, presentado como “El Cholito”, quien afirmaba, moviendo su pelvis contra el volante: ¡El Cholito quiere fiesta, fiesta!, ¡El Cholito no se cansa!

La escena lo muestra en una camioneta con una chica, aparente novia, que “soporta” el autobombo y exigencia de que le afirme: – ¿y? ¿cómo estuvo El Cholito anoche?, a lo que ella responde: –me encantó Cholito, me encantó, sos un potro, me encantó, dice, simulando una sonrisa. La imagen sigue en lo que parece una cara de terror de la chica, casi queriendo salir por la ventanilla, eructos y flatulencias del sujeto, y el spot que advierte: ¿Qué precio estás pagando por conseguir sexo? Mejor conéctate a Venus Internet Gratis…

El Cholito quiere fiesta

En la actualidad hablar de sexo aún presenta sus dificultades en generaciones mayores, más alejadas de los Millennials y los llamados Centennials, (Generación Z).Los primeros nacieron en los años 80 y están entre los 26 y los 40 años, mientras que los Centennials o Gen Z, nacieron entre 1996 y 2012, tienen entre 9 y 25 años.

Por otra parte, un antiguo tópico continúa atravesando las existencias sin importar lo generacional ni que los siglos pasen, y es: ¿cómo nos llevamos con la soledad? En función de ello van las elecciones, las evocaciones, la tolerancia, la sinceridad y las expectativas.

Menudas divergencias conviven en cada persona entre lo que se anhela, se desea y no, no se dice, se dice, y la sencilla idea de gozar en todas las aristas que la vida lo permita.

Las identidades sufren ficciones y la vigencia de lo anterior, el posible “falso” vacío de las soledades, pero vacío al fin, es por tanto tierra fértil que encontraron las apps de citas. En estos espacios, un algoritmo, con los condimentos que cada quien añade, juega de celestino/a. Por lo mismo es posible que quienes buscan a un “Cholito” también lo encuentren, porque como dicen las abuelas: el que avisa no traiciona.

Pero son los y las Centennials quienes imponen nuevos acuerdos: HONESTIDAD BRUTAL. No perdamos el tiempo sobre lo que queremos y cómo lo queremos. Porque en su concepción “no hay tiempo que perder”, esto es “Instantaneismo” (como ismo) en su máxima expresión, y según advierte la psicología, la pandemia exacerbó esa mirada sobre vivir el momento, porque mañana, ¿quién sabe?

De allí que el Hardballing se presente como una tendencia pospandemia. Refiere a hablar duro, ir al grano, sin vueltas y honestamente, para que nadie pierda el tiempo y también para tener el control sobre la situación, sin falsas expectativas. “Salir con intención”.

Logan Ury, el director de Ciencias de las Relaciones en Hinge, una aplicación de citas que se vende como “científicos del amor”, define que: “Hardballing es un nuevo término de citas que significa que alguien tiene claras sus expectativas de una relación, ya sea que desee una relación seria a largo plazo o una aventura casual “.

“Sólo pretendo una relación efímera sin compromisos, sin rollos, para pasar el rato, sin rodeos y si hay buena piel, que sea lo que sea. Serias y serios, abstenerse. No perdamos el tiempo”.

“Busco relación seria, sin hijos e hijas, no quiero cuidar los de alguien más, ni tener los propios, quiero viajar, mimar, gozar”.

“No voy a dejar mis sueños por alguien más, no mantengo haraganerías, y me gusta el sexo de mente abierta, no esperes mucho de mí, pero ofrezco mi honestidad, vamos a divertirnos”.

Estas y otras cartas de presentación se encuentran fácilmente en esta propuesta de “honestidad”, la Generación Z lleva la delantera en estas elecciones a la hora de buscar lo que en mi generación bromeábamos como el “Alcoyana- Alcoyana”.

La estrategia pretende también disminuir los efectos del llamado Ghosting, que a los y las participantes parece afectarles en la autoestima y también les perturba tener que aplicarlo con alguien. La palabra se traduciría como “hacerse el fantasma”, y es algo que la era digital propicia cuando una persona quiere desaparecerse del contacto con otra, y por eso se esfuma de todas las vías de relación mediada por la tecnología, cuando alguien no cumplió sus expectativas.

Como sea, la soledad no debiera ser vivida como un precio a pagar, ni la honestidad una moneda para los instantes.