Reportajes

Abel Celestino Bailone-22-05-2022

Me llamo Abel Celestino Bailone, tengo 70 años. Soy nacido en Almafuerte Córdoba, luego viví en Mendoza, en El Chorrillo (San Luis), en ambos lugares fueron zonas rurales, luego me mudé a la ciudad de San Luis Capital y por último me radiqué en Villa Mercedes en el año 1972, hasta la fecha es donde resido. Estoy casado con Luisa Ana Cerutti, tuvimos 2 hijos, Vero y Matías, y un nieto que se llama Lisandro y que es la luz de mis ojos.

Recuerdos de mi niñez: iba a un colegio religioso, y creo que allí comenzó un poco mi inclinación por el boxeo, en las disciplinas de deporte del colegio, yo jugaba al fútbol, era un patadura, a partir de mi adolescencia sentía simpatía por el deporte de los puños, devoraba las revistas deportivas como El Gráfico y mis ídolos eran siempre boxeadores.

A los 18 años comencé a entrenar en el gimnasio de don Facundo Toledo en San Luis, excelente entrenador, fue él quien me aconsejó que me viniera a radicar a Villa Mercedes, porque en San Luis las peleas estaban prohibidas por aquella década, y así comenzó todo, acá comencé a pelear como local, me sentía más local que la Calle Angosta, a raíz de la buena performance cada vez me entusiasmaba más, siempre fui consciente de los riesgos a los que me sometía, pero el boxeo me apasionaba.

Como profesional del boxeo obtuve el título de Campeón Argentino y el de Campeón Sudamericano y Latinoamericano de los semipesados. Ya había ganado el título Argentino en 1978, tenía 27 años el día que llegué al Luna Park, un sueño cumplido. Tuve la suerte de ser fondista en cinco ocasiones, con Juan Domingo Suárez me pasó que la primera pelea le saqué el invicto, se la gano por abandono técnico en el noveno round, lleno total el Luna.

A pedido de Lecture a los 3 meses se hace la revancha, nuevamente con localidades agotadas, pero esta vez a la pelea la gana Suárez por puntos, hice lo no debía hacer, cambiar golpe de igual a igual, era un pegador y me partió la mandíbula en dos partes, así y todo aguanté hasta el final de la pelea, le suplique al árbitro y al doctor que me dejara seguir, que no parara la pelea porque tan mal no la llevaba, él solo corría con esa ventaja de mi lesión.

Tuve desprendimiento de retina, eso me llevó a renunciar al título Argentino y Sudamericano que ostentaba. Esa lesión me imposibilitaba continuar defendiendo. Recuerdo que Tito Lecture, el dueño del Luna Park se ocupó personalmente, él quería que yo siguiera con mi carrera, ya que en el ranking mundial yo figuraba noveno, y podía alcanzar una pelea en EE.UU en el Madison Square Garden, pero el doctor fue contundente en su informe, el riesgo de la ceguera era muy probable, entonces me retiré a los 29 años, tenía por lo menos unos 3 o 4 años más como profesional, eso me marcó.

Sigo siendo muy disciplinado, como boxeador siempre me cuidé de no tomar alcohol, no fumar, en las comidas, no trasnochar, dedicado a mi carrera y al gimnasio. Aún sigo corriendo de lunes a viernes 5km diarios.

Hace un año y medio atrás falleció mi hija Vero, que era la viceintendenta de Villa Mercedes, ese golpe de la vida todavía no lo puedo aceptar. He tenido una educación católica muy fuerte desde niño, de ir a misa los domingos, de llevar una conducta agradable a los ojos de Dios, pero desde septiembre del 2020 no pisé más una iglesia, tengo un resentimiento y un montón de reproches, la ley de la vida es una ley no escrita que dice que los viejos nos vamos primero, pero cuando pasa al revés es difícil de aceptar, y yo no lo puedo superar hasta el momento.

Con Luisa tenemos un Programa de radio desde hace 6 años que se llama “ENTRE LAS SOGAS Y EL TANGO”, que va todos los viernes de 20:00 a 22:00 hs en la emisora de LV 15 AM 640 FM 95.5 y 99.9. Otra de mis pasiones es la lectura, tengo una biblioteca muy completa sobre boxeo y tango entre otros.

La experiencia es un peine que te llega cuando ya no tenes pelo, frase de Ringo Bonavena, y cuánta verdad, yo tenía unas ganas y una fortaleza física pero no tenía experiencia, así cometí errores, Lecture quería que me quedara en el Luna Park, vos tenés condiciones me dijo pero estás mecanizado, necesitás guantear con alguien del físico como el tuyo, con un zurdo, acá no siempre vas a entrenar con los mismos y eso te va a ayudar a evolucionar, y a mí en realidad nunca me gusto Buenos Aires para vivir, mi respuesta a Lecture era cuando pase el invierno me vengo, al tiempo, cuando pase el verano me vengo a radicarme y quedarme acá en el Luna, y en realidad nunca lo hice.

Ese abrazo que se dan los boxeadores luego de la campana final es muy sincero y honesto, en otro modo nos estamos dando una mutua felicitación por un buen combate.

Fui durante más de 20 años presidente de una Comisión Municipal de Boxeo Ad honorem. El año pasado me eligieron para presidente de la Federación Provincial en asamblea, me llevé una sorpresa cuando fui a la Federación Argentina de Boxeo a presentarme como electo con toda la documentación que me dio personería jurídica que fiscalizaron la asamblea, porque no me permiten integrar la Federación, de acuerdo a un estatuto interno que tiene más de 100 años, por el solo hecho de haber sido boxeador profesional. Ante esta ridícula negativa, de no permitir a los exboxeadores ser parte de nuestra Federación iniciamos acciones legales y una denuncia al INADI por discriminación. Deseo se pueda solucionar esta situación, porque más allá que yo no pueda integrarla, hay otros boxeadores que pueden llegar a ser miembros de su propia Federación.

He recorrido de punta a punta la provincia por mi actividad comercial, soy representante de empresas nacionales, el haber sido conocido por mi actividad deportiva me ayudó mucho, como así también el crecimiento de San Luis que ha sido exponencial, la promoción industrial fue fundamental. Esta hermosa provincia fue y será mi lugar en el mundo y tan mercedino como la “Calle Angosta”.