Expresiones de la Aldea, Notas Centrales

PAULO COELHO, DEL RECHAZO AL MEME

Una especie de grieta literaria se produce en torno al autor de múltiples bestsellers. Motivos y justificaciones en la polémica

Por Eliana Cabrera

Basta con echar un vistazo a cualquier librería o kiosco de revistas para encontrar expuesto algún libro de Paulo Coelho. Sus obras se encuentran entre las más vendidas y traducidas del mundo, principalmente El Alquimista. Su presencia en las redes es fuerte, no solo porque es uno de los escritores con más seguidores, sino porque su imagen se convirtió en meme y circula libremente, tanto entre sus lectores como entre quienes lo ¿odian?

“El café con leche es como el café, pero con leche”, “para ser rico debes evitar ser pobre”, “cuando una puerta se cierra, no se puede salir”, dice un apócrifo Paulo Coelho, cruzado de brazos en actitud resuelta.

Se convirtió en meme en el momento en el que los usuarios comenzaron a usar una plantilla en blanco y negro, donde aparece el escritor al margen de un espacio que puede completarse con cualquier frase, generalmente obviedades, clichés o comentarios poco interesantes que simplemente no son los que se elegirían para compartir como “frase sabia”. ¿Por qué el escritor se ganó ese lugar en las redes sociales?

Paulo Coelho marca una suerte de grieta literaria entre los lectores y las lectoras, entre quienes lo detestan y a quienes les agrada. A simple vista, pareciera que quienes lo rechazan son la mayoría, pero el escritor sigue siendo teniendo éxito en sus ventas, por lo que claramente tiene un amplio grupo de seguidores.

Existen críticos que han desarrollado teóricamente “por qué no hay que leer” a este autor. Janilto Andrade, Héctor Faciolince y Clandestino Menéndez han elaborado las críticas más conocidas sobre la obra de Coelho, las cuales tienen sus puntos fuertes y otros cuestionables.

Faciolince, por ejemplo, critica que se use como cebo para atraer a lectoras y lectores la fascinación hacia lo sobrenatural y que abuse de estructuras narrativas básicas de cuentos folclóricos e infantiles, sobre todo aquella referida al “viaje del héroe”: hombre común sale a una aventura y vuelve convertido en alguien mejor.

Sin embargo, si bien ambos planteos son correctos, en defensa de Coelho se podría decir que ambos aspectos se repiten y encuentran en casi cualquier obra literaria, y que si lo que se critica es la falta de complejidad estructural, esto tiene que ver con búsquedas personales a la hora de leer.

Menéndez, por su parte, señala que en la obra de Coelho hay lugares comunes, incoherencias, obviedades y situaciones inverosímiles dentro de su narrativa, específicamente en El Alquimista. Sin embargo, dentro de la academia, se le cuestiona el tono burlesco y “ensañado con el autor” de sus comentarios, ya que utiliza expresiones despectivas como ”las coelhadas”, “la filosofía de baratillo”, “la filosofía coelhense”.

Aun así, estos comentarios, son los más comunes entre quienes expresan su odio por el autor, ya que critican el exceso de frases motivacionales, excesivamente optimistas y que alientan al “si quieres, puedes”, solo porque “el universo conspira a nuestro favor”. Su espiritualismo muchas veces sostiene pensamientos meritocráticos, lo que se contradice mucho con la imagen que busca sostener. De hecho, su último libro autobiográfico se titula Hippie, donde hace referencia a sus valores contraculturales mientras él vive en una casa lujosa en Suiza.

En el libro Por qué no leer a Paulo Coelho de Janilto Andrade expone razones por las cuales el autor debe ser condenado a “arder en las llamas infernales de la décima fosa de la Casa de Lucifer”. Habla de falta de coherencia interna, contradicciones narrativas, las incoherencias lingüísticas, entre otras. ¿Qué dicen los Coelhistas? Que los críticos se dedican a “buscar riquezas estéticas donde no existen”, y donde nunca hubo intenciones de que hubieran.

Por otro lado, proponen que no basta con marcar la pobreza literaria de una obra para “advertir” a la sociedad, sino que sería más enriquecedor mostrar cuáles son las obras que se consideran más valiosas, y por qué.

Para algunos, las obras de Coelho simplemente cumplen el mismo papel que las “novelas rosas”, el cine shampoo y las telenovelas. Para otros, siempre al borde de ser snobs y pseudo intelectuales, es ofensivo el hecho de que una obra literaria de “baja calidad” sea tan consumida por las masas. Ante la imposibilidad de impedir ese éxito, la única estrategia posible, para sostener el desprecio y universalizar el rechazo a todo lo que representa, es convertir al autor en un meme de uso sarcástico. Si el universo conspira a su favor, podrán lograr que deje de ser leído.

Portada del libro “Por qué no leer a Paulo Coelho”, de Janilto Andrade.