ELLA SABOREA NUBES
Gabriela Pereyra
Cuando Sofía despertó miró por su ventana y no podía creer lo que veía. Las nubes que tanto la entretenían cuando se tumbaba en el césped a encontrarles divertidas formas, se habían caído en su patio. Muchas nubes descansaban tranquilas al alcance de su mano. Corriendo se vistió y se calzó unas pantuflas para ir a buscarlas. Ni bien se encontró entre ellas empezó a saborearlas. Con sus manitos empujaba hacia su boca pedazos de nubes como si pudiera darse una panzada.
La madre asustada porque no le halló en su cama alcanzó a divisarla entre la densa neblina con la que había amanecido la ciudad. De prisa fue a buscarla con mezcla de alivio y enojo. Sofía lloraba y le decía: dejame comer un poco más, saben a frutilla, a frutilla, mi gusto favorito, solo un poco más mamá, suplicaba.
No era la primera vez que su hija decía cosas como esa, ella se había preocupado, pero se consolaba pensando que Sofía tenía gran imaginación.
Aun la reprendía mientras la ayudaba a vestirse para ir a visitar a los abuelos, y al ponerle de abrigo una campera con corderito, otra vez la niña se puso tensa y le pidió: por favor la campera del miedo no, mejor otra. La madre intentó que tocara el corderito para que viera que eso abrigaba, pero se dio cuenta de que cuando la niña pasó la mano por encima, su rostro se aterró. Solo atinó a abrazarla y le dejó elegir. Eso la puso contenta y le devolvió el abrazo declarando con emoción: gracias mamá, hoy el verde de tu rostro brilla más que nunca. Ya estoy lista.
La sinestesia es la capacidad de mezclar sentidos. Por ejemplo, ver sonidos, oler colores, pero hay más de 60 tipos distintos de sinestesias que se mantienen en estudio. De hecho, muchas personas sinestésicas no saben que lo son.
La palabra sinestesia proviene del término griego aisthesis, percepción, y literalmente significa “percepción unida” (syn = “unido”, “junto”). “Sensaciones mezcladas”, sentidos mezclados, esto acerca a la idea de qué sentiría alguien sinestésico.
Aproximadamente entre el 1 y el 4% de la población mundial tendrían características sinestésicas.
La sinestesia es la capacidad de mezclar sentidos. Por ejemplo, ver sonidos, oler colores, pero hay más de 60 tipos distintos de sinestesias que se mantienen en estudio. De hecho, muchas personas sinestésicas no saben que lo son.
Las más conocidas son la léxico-gustativa: un caso inusual de sinestesia, en el cual la pronunciación de una palabra induce una sensación involuntaria del gusto subjetivo en la boca. También el grafema-color: es la asociación directa de cualquier signo, letra o número con un color específico. Y la música-color: la persona visualiza diferentes colores, de acuerdo con algunas características de la música, como el timbre o la frecuencia de la misma.
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Los neurocientíficos Vilayanur Ramachandran y Eduard Hubbard propusieron que la sinestesia podría deberse a un exceso de conexiones neuronales en el cerebro. Se trataría de un error en la llamada “poda neuronal” que se da en niños muy pequeños, cuando nuestro cerebro es como una roca por comenzar a esculpir. Si la poda neuronal (encargada de conservar las conexiones que se usarán más adelante) no acaba con ciertas uniones entre áreas adyacentes, el resultado podría ser una mezcla de sentidos.
Ellos crearon un método para detectar personas sinestésicas del grafema color. Trabajaron con matrices de grafemas que contenían una figura geométrica (rectángulo, triángulo, paralelepípedo o cuadrado) formada por la agrupación de caracteres idénticos, entremezclados con otros grafemas. Los sinestésicos detectaban más rápido las figuras ocultas.
Nuevas investigaciones muestran que la sinestesia ocurre mucho más frecuentemente de lo que se pensaba. Es difícil describir las capacidades de los sinestésicos porque hay muchas clases. Algunos sinestésicos son extraordinarios y poseen una profunda sensibilidad musical o memoria para las matemáticas, pues pueden distinguir e identificar patrones que, a nivel consciente, no son fácilmente percibidos por otras personas.
La creatividad es otra característica de estos sujetos. Vasili Kandinski escuchaba los colores, y de allí que sus obras pictóricas están asociadas con notas musicales.
El sinestésico es incapaz de controlar la activación de cierta sensación asociada. No pueden suprimir la experiencia. Cuando los sinestésicos describen su vivencia, se distingue entre aquellos que perciben las sinestesias en el espacio externo (sinestésicos proyectores) por ejemplo, ante un sonido el color que le asocian se les manifiesta frente a ellos, y aquellos que las perciben en su interior «un espacio mental» (sinestésicos asociadores).
Un personaje ilustre con sinestesia fue Frank Listz, el compositor y director de orquesta austro-húngaro que le pedía a su orquesta que «tocaran en un naranja más intenso” o en “un azul menos rosado”. También fueron sinestésicos Van Gogh, Nikola Tesla, Jimi Hendrix y Marylin Monroe.
La madre besa la mejilla de su hija para desearle buenas noches. Sofía siempre espera ese beso de chocolate.