Expresiones de la Aldea, San Luis

POR EL DERECHO A DECIRLO

El 7 de junio se celebra en la Argentina el Día del Periodista. conmemora la publicación del primer número de La Gazeta de Buenos Ayres, el boletín de comunicación que, dirigido por Mariano Moreno, fue el portavoz y difusor de las ideas promovidas por el gobierno revolucionario de mayo.
En el sitio ‘El Historiador’ de Felipe Pigna se describe: “La Revolución de Mayo había comenzado. El primer gobierno patrio estaba constituido. Pero la confusión del momento, el ida y vuelta de rumores, las conspiraciones realistas, advirtieron de inmediato al grupo patriota de la necesidad de contar con un órgano oficial de prensa, algunas hojas al menos que dieran a conocer a la población las motivaciones, intenciones y objetivos de los cambios que se iban sucediendo.
Así, a instancias del secretario de la Junta, Mariano Moreno, comenzó a publicarse La Gazeta de Buenos Ayres. En su redacción participaron también Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Manuel Alberti, Pedro Agrelo y Bernardo de Monteagudo, entre otros, quienes tuvieron a cargo la tarea de hacer conocer “una exacta noticia de los procedimientos de la Junta, una continuada comunicación pública de las medidas que acuerde para consolidar la grande obra que se ha principado, una sincera y franca manifestación de los estorbos que se oponen al fin de su instalación y de los medios que adopta para allanarlos”.
En su primer número, el 7 de junio de 1810, La Gazeta expresaba: “El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes, y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan la execración con que miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir sus delitos. El pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren bien, debe aspirar a que nunca puedan obrar mal. Para logro de tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal con el título de Gazeta de Buenos Ayres”.

El 7 de junio de 1810, comenzó a circular la Gazeta de Buenos Ayres,
primer órgano de prensa de las ideas patrióticas, impulsado por Mariano Moreno, que dejaría de publicarse en 1821.


200 años han pasado desde aquel hito y el rol del periodismo sigue acompañando el transcurso diario e histórico de las sociedades. Por momentos, ante la ausencia de instituciones sólidas, la gente se vuelca a denunciar y pedir justicia en medios periodísticos, como si allí se estuviera más a gusto o se pusieran a salvo otras garantías. La objetividad y la subjetividad siguen siendo un viejo debate que no encontrará respuestas; y mientras tanto el hecho noticioso acontece. Ética, criterios, códigos, chequeo de fuentes, son herramientas que viajan en las mochilas de “hacer periodismo”, es importante y necesario distinguir a los individuos que en la diaria se zambullen en noticias, crónicas, investigaciones, de la estructura editorial que los contiene y muchas veces los determina. Pero ante todo, la existencia del periodismo es una celebración de la libertad de expresión que no siempre tiene que ser coincidente o de simpatía, pero sin dudas el acto sublime es que se pueda decir y contar. Una frase célebre en torno a la libertad de expresión es: “Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”, curiosamente, y hablando de chequeo de fuentes, esta frase fue atribuida por muchos años a François-Marie Arouet, más conocido como Voltaire, y sin embargo pertenece a Evelyn Beatrice Hall, quien empleara el seudónimo Stephen G. Tallentyre, una escritora del Reino Unido. Como sea, la frase ha calado profundo cuando se levantan las banderas del derecho a decir, por lo que significa en sí misma.

En el día nacional del periodista el rol social de los comunicadores atraviesa nuevos planteos y desafíos ante el mundo actual


Rescatamos para reflexionar un pensamiento del escritor Juan Gelman en su faceta periodística: “La verdad periodística saca lo oculto al público, los secretos del poder. La verdad de la poesía revela otros secretos: los de la palabra y los de la existencia”. “Son dos géneros distintos -porque en el periodismo hay literatura- que en mi conviven como buenos vecinos. No hay conflicto sino armonía. Ocurre que el periodismo es simplemente un vecino que vive en un piso distinto al de la poesía. Y si bien no creo que el periodismo me haya ayudado como poeta, su ejercicio me permitió entrar en contacto con realidades diversas. Son lenguajes distintos, íntimamente enraizados con diferentes misterios de la vida.”
Estos nuevos tiempos desafían al “ser periodista” replantearse el rol ante un mundo que va a necesitar verdades, transparencias, denuncias, igualdades para ser vividas en libertad. Ojalá la lógica del mercado pueda ser vencida por ciudadanos que además necesitarán contar con información confiable.